Hidratación para runners y ciclistas: cuánto, cuándo y qué tomar

Correr o pedalear durante 60, 90 o 120 minutos no es lo mismo que hacer una sesión de pesas de 45 minutos. Las pérdidas de líquidos y electrolitos son significativamente mayores, el impacto en el rendimiento es más directo y la ventana de recuperación importa más. Esta guía está pensada específicamente para eso.


Cuánto pierdes realmente al entrenar

Un corredor o ciclista de intensidad moderada a alta puede perder entre 0,8 y 2 litros de sudor por hora, dependiendo de la temperatura, la intensidad y la fisiología individual. Con ese sudor se van electrolitos críticos:

  • Sodio: 500–1.500 mg por litro de sudor — el electrolito más importante y el que más se pierde.
  • Potasio: 150–500 mg por litro.
  • Magnesio: 10–60 mg por litro.

Una deshidratación del 2% del peso corporal puede reducir el rendimiento aeróbico hasta en un 10–20%【1】. Y eso se alcanza más rápido de lo que parece.


Antes: carga tu depósito

La hidratación no empieza cuando sales a correr o subes a la bici. Empieza horas antes.

  • 2–3 horas antes: toma 400–600 ml de agua con electrolitos. El sodio ayuda a retener el líquido en el compartimiento vascular en vez de eliminarlo rápidamente por la orina【2】.
  • 30 minutos antes: una porción de GRIND HYDRATION. Carga 500 mg de sodio, 400 mg de potasio, 50 mg de magnesio y 1.000 mg de taurina en el sistema antes del esfuerzo.

Durante: reponer, no compensar

El error más común es esperar a tener sed. La sed es un indicador tardío — cuando aparece, ya hay cierto grado de deshidratación establecido【3】.

Sesiones de 45–60 minutos: agua sola puede ser suficiente en climas fresécos y baja intensidad.

Sesiones de 60–90 minutos: reponer electrolitos se vuelve importante. El sodio es el prioritario.

Sesiones de más de 90 minutos: la reposición de electrolitos es crítica. Sin sodio, beber solo agua puede diluir el sodio plasmático y aumentar el riesgo de hiponatremia y calambres【4】.

Regla práctica: 150–250 ml cada 15–20 minutos, con electrolitos si superas los 60 minutos de duración.


Después: rehidratación real

Recuperar líquidos post-ejercicio requiere más que agua. El sodio es esencial para que la rehidratación sea efectiva: sin él, el líquido no entra a las células con la misma eficiencia【2】.

  • Toma 1,2–1,5 veces el volumen de sudor perdido (pesa antes y después si quieres ser preciso: cada kilo perdido equivale aproximadamente a 1 litro de sudor).
  • Incluye sodio en tu rehidratación post-ejercicio — una porción de GRIND HYDRATION cubre esto directamente.
  • Evita solo agua en grandes cantidades sin electrolitos, especialmente en sesiones largas.

Señales de que tu hidratación está fallando

  • Calambres durante o después del entrenamiento.
  • Fatiga desproporcionada al esfuerzo.
  • Orina muy oscura después del entrenamiento.
  • Dolor de cabeza post-ejercicio.
  • Rendimiento que cae en la segunda mitad de sesiones largas.

Ninguno de estos es “normal”. Son señales de que algo en tu estrategia de hidratación puede mejorar.


📚 Referencias

  1. Sawka MN, et al. (2007). ACSM position stand: Exercise and fluid replacement. Medicine & Science in Sports & Exercise.
  2. Lara B, et al. (2025). Sodium intake for athletes before, during and after exercise. Performance Nutrition, Springer Nature.
  3. Armstrong LE. (2021). Rehydration during endurance exercise: challenges, research, options, methods. Nutrients, 13(3), 887.
  4. Hew-Butler T, et al. (2015). Statement of the 3rd International Exercise-Associated Hyponatremia Consensus Development Conference. Clinical Journal of Sport Medicine.